Participar como revisor en un sistema de revisión por pares resulta una experiencia algo incómoda pero estimulante. Generalmente, se trata de evaluar textos similares al propio donde se comparten intención, tono y grado de conocimiento con el que uno afronta la materia. Este último episodio de revisión me obligó a tomar distancia y asumir un papel de juez que no es del todo natural cuando uno se reconoce en el objeto evaluado, tratando de evaluar temas banales y sarcásticos. Esa cercanía genera cierta inseguridad inicial, pero también ayuda a afinar el criterio y a ser más consciente de las decisiones formales que damos por sentadas al escribir.
Revisar otros trabajos me ha llevado a replantearme ciertos aspectos del mío. No tanto en cuanto a la idea central o el enfoque, sino en la claridad con la que se explicita el contexto del ejercicio y sus reglas implícitas. Ver cómo otros autores resolvían ese equilibrio entre forma académica y juego conceptual ha sido especialmente útil, especialmente cuando analizo cómo ha repartido el peso cada uno entre la parte "científica" y la parte "lúdica".
Todavía no he recibido evaluaciones, por lo que quedaré a esperas de recibirlas el día 18 cuando nos juntemos en la última sesión. De todas formas evaluar el trabajo del resto ha hecho que de forma implícita evalúe también el mio.
Bueno, al final sí que llegó una revisión. Espero que te haya resultado interesante y útil el ejercicio... y el curso. Nos vemos pronto
ErantzunEzabatu